lunes, 7 de octubre de 2013

Vivencias de un robo, por un criminólogo

En este momento ya puedo decir que he sufrido directamente de un delito, no fue algo muy violento, algo muy cruel pero sí fue impresionante, como criminólogo hablamos de criminales, de como estos sujetos cometen crimenes,que les impulsa, que piensan, que les ocurrió para que se haga esa personalidad "antisocial", y hace unos semestres conocí a la víctima, quién fue la gran ausente durante mucho tiempo (agregar nota) sin embargo la víctima me llamó mucho la atención, ¿Es desconocida?, ¿En realidad no cuenta? son cosas que ocurren (ni es conocida y casi no es tomada en cuenta), lo que me ocurrió ayer fue un robo, me robaron mi celular a mi y a otros dos sujetos, el modus operandi fue simple, poderoso, todo apoyado por como un buen amigo dice: "El imaginario de la delincuencia organizada", y podemos apreciar la fuerza que tiene, como unos sujetos que presuntamente trabajan para la delincuencia hacen que con sólo decirlo, logran infundir miedo y hasta cierto respeto. Ahora que lo pienso esas personas no eran quienes pretendían serlo pues las personas que están metidos con los narcotraficantes son, normalmente muy "poderosas", pues rápidamente muestran lo que tienen con gran violencia, sin embargo estos imitadores se subieron al barco y lograron su objetivo, que era quitarnos nuestros teléfonos con el supuesto de ver quién tenía el nextel, este suceso no sólo me hizo sentirme un víctima, sino que fue un tratamiento exprés de las cosas comunes que le pasan a las víctimas, la primera es que me sucedió en una zona que yo consideraba "segura", después de haber sufrido el acto, pude avisar a una patrulla, sin embargo no apoyaron mucho y tampoco me sentí muy seguro con ellos, (llegué a pensar que eran parte de los taxistas) la ayuda que brindaron fue ir a denunciar, sin embargo ni siquiera se indignaron en ir en busca de los ladrones o de hacer una alerta. O sea que me pidieron que vaya a un lugar muy lejos a hacer una denuncia en la noche, solo y recién robado. Parece que hay que vivirlo para poderlo entender y desgraciadamente (o"graciadamente") me tocó vivirlo y ahora estoy del lado de la víctima y se algunas cosas para poder, quizás en un futuro poder hacer algo importante en el tratamiento de estas personas vulnerables. 
Es a partir de este momento que yo pienso en estos sistemas "fallidos" que funcionaron e interaccionaron para que esta situación ocurriera y a la vez no fuera bien intencionada. 
La primera que voy a mencionar es la zona, estaba en un lugar que está a no más de 1km de la escuela y parece que es un lugar de otro lugar, no hay la iluminación adecuada, tampoco está bien resguardada y tampoco existen luces de emergencia (en las instalaciones de la universidad hay muchas), el segundo punto débil es la delincuencia y un tema que desarrollaré mas adelante y es inspirado en Harry Potter, es lo que se llama "Tenerle miedo al nombre", si decimos que la delincuencia organizada mata, que roba, que viola, le atribuimos las acciones a un ente amorfo, un mal desconocido que creo yo le agrega el misticismo que viene acompañado del miedo y eso a su vez hace que muchas personas se aprovechen de esto y puedan robar con más facilidad que antes. 
Por último el ya desgastado discurso del mal desempeño de las policías municipales de nuestro país, quienes no tienen estudios en trato de víctimas,  ni tampoco el ánimo necesario para hacer su trabajo (en nuestro ejemplo ellos pudieron ir a buscar a los ladrones pero eso no ocurrió), y fue así como se juntaron esas circunstancias y desembocaron en una pésima experiencia personal pero una muy enriquecedora en el ámbito profesional/académico.